
Los Fuegos se forman en torno a 1967 en el entorno de Polanco y Requejada, como resultado de la iniciativa de un grupo de jóvenes que comienzan a experimentar con la música moderna en un contexto de escasez de medios pero con una fuerte vocación musical.
Sus inicios están marcados por la improvisación técnica y la fabricación artesanal de instrumentos, especialmente en el caso de la batería, construida a partir de materiales reutilizados. Este tipo de soluciones reflejan una realidad común en los primeros grupos de la época, donde la falta de recursos se suplía con ingenio y entusiasmo.
La formación se consolidó progresivamente con la incorporación de músicos procedentes de distintas localidades cercanas, dando lugar a un grupo que comenzó a desarrollar un repertorio influido por el pop internacional del momento, con referencias como The Beatles, The Rolling Stones o The Monkees.
Sus primeras actuaciones tuvieron lugar en entornos locales, como centros educativos y celebraciones privadas, evolucionando posteriormente hacia una actividad más regular en espacios como el circuito del S.E.U. de Santillana del Mar, donde actuaban de forma periódica, y en distintos eventos festivos y salas de la región.
El grupo desarrolló una intensa actividad en fiestas populares, romerías y locales de Cantabria, participando también como teloneros de otras formaciones destacadas del momento. Esta etapa refleja el funcionamiento del circuito musical juvenil, basado en actuaciones constantes y en la autogestión económica del grupo.
En 1971 se produce un cambio significativo con la salida de uno de sus miembros fundadores, lo que marca el final de esta etapa y la transformación del grupo, que pasaría a adoptar una nueva denominación: Contraluz.